Principios Opuestos, 2010

El ritmo facilita el encuentro entre dos personalidades que no son más que dos polos de un mismo ser. Opuestos, idénticos en naturaleza pero diferentes en grado cuyos extremos están en permanente contacto. El ritmo es el hilo conductor que les permite avanzar y hacerse visibles, dando la sensación de que pueden controlar el tiempo y crear universos comunes.
La utilización de la música, el cuerpo y la tecnología configuran un todo donde los principios opuestos se desarrollan.

“…hay una ley no explicada, aunque cierta, según la cual todo lo que alguna vez ha existido lo ha hecho para de algún u otro modo volver a existir, repetirse, nada se da en solitario, todo ocurre por lo menos 2 veces, es la única manera de crear el ritmo, la onda periódica que da pie a una ley muy poderosa que es la ley del símil, de las semejanzas, supongo por eso que todas las visiones del mundo que puedan concebir los seres humanos podrían agruparse en sólo 2 tipos, 1) aquella forma de pensar que considera que los hechos son únicos e irrepetibles, que son un punto aislado en el espacio y el tiempo, y 2) la que considera que son necesariamente repetibles, una sucesión de puntos en el tiempo…”
Nocilla Lab, Agustín Fernández Mallo.

Creación, dirección e interpretación: Víctor Zambrana / Mario G. Sáez.
Asistencia de dirección: Ángeles Angulo / Joaquín Jara.
Programación, visuales e iluminación: Román Torre / Carles Rigual
Música: Ilia Meyer/David Crespo (Balago).
Documentación videográfica: Ricardo Salas.
Vestuario: Antony Morato.
Producción ejecutiva: Margherita Bergamo / Susana Castro.

Residencias de creación:
Endanza, Sevilla.
DeVIR / CAPa, Faro.
L’Animal a l’esquena, Celrà, Girona.
L’Estruch, Sabadell.
La Caldera, Barcelona.

Coproducción Erre que Erre danza y Asociación NU2 ‘s

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